Recuperarse del sobreentrenamiento








El cansancio crónico exige un descanso de varios días e incluso, a veces, semanas según la gravedad del estado.

El reposo debe cubrir un doble objetivo, por un lado conseguir la recuperación orgánica y por otro, devolver el equilibrio emocional.

Los síntomas iniciales de sobreentrenamiento pueden superarse, sencillamente, con una disminución de la frecuencia de los entrenamiento, de tal forma que los músculos tengan más tiempo para recuperarse. Si ello no bastara procederíamos a un ligero descenso del volumen de entrenamiento (series totales por grupo muscular) e incluso del porcentaje de intensidad. Por último, en el caso de que el cansancio crónico esté plenamente consolidado, recurriremos al descanso total.

Las medidas destinadas a controlar y acelerar la recuperación del deportista son:
Adecuación de las cargas a las posibilidades reales del atleta.
Correcta organización del proceso de calentamiento.
Dosificación de los tiempos de pausa de acuerdo a la capacidad de recuperación.
Reposición de las pérdidas hídricas sufridas durante el entrenamiento, aportando sales minerales extra, si ello fuera necesario. Una cantidad de agua de unos 200 mililitros cada 15 minutos permite asegurar el mantenimiento de una correcta hidratación durante la práctica del ejercicio.
Estilo de vida consecuente con los objetivos marcados, evitando toda práctica que pueda interferir o perjudicar los normales procesos de recuperación (alcohol, tabaco, malos hábitos dietéticos etc.).
Control periódico de parámetros: frecuencia cardíaca, tensión arterial, peso, composición corporal.
Controles analíticos (sanguíneos y de orina).
Una estrategia dietética adecuada a las exigencias deportivas.
Ayudas ergogénicas que complementen nuestra capacidad de recuperación.

Estas medidas no sólo deben tomarse en el caso de que estemos sobreentrenados, si no que deberian aplicarse de forma habitual como parte basica de nuestro proceso de entrenamiento